La hegemonía de ChatGPT tiene grietas
Google y xAI recortan distancias a toda velocidad mientras el mercado de la IA se normaliza: se acabó el monopolio del asombro para ChatGPT
Hola,
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La palabra clave de hoy es hegemonía.
Hace apenas un año, decir inteligencia artificial era sinónimo de decir ChatGPT. Hoy, esa foto ha cambiado drásticamente. Los datos más recientes (Alex Kantrowitz los analiza muy bien aquí) indican que la cuota de mercado de la app de OpenAI ha caído del 69% al 45% en doce meses. Sigue siendo el rey, sí, pero su trono ya no es indiscutible.
¿Qué está pasando? Básicamente, que esta fiesta a la que llamamos IA se ha llenado de gente y ya no es tan sorpresiva como al principio.
📈 Primero, Google. Luego, Grok
Por un lado, tenemos a Google y Gemini. Han pasado del 14% al 25% de cuota. Y aquí mi lectura es pragmática: Google juega con ventaja. Si tienes un Android, ya tienes a Gemini integrado. Para resolver una duda rápida, la incomodidad de ir a la tienda de apps y descargar ChatGPT es absurda cuando Google ya te da la respuesta en bandeja. Sus modelos son excelentes y la comodidad, a menudo, gana a la innovación.
Luego está el caso curioso de Grok, que ha saltado hasta el 15%. Es un competidor serio, sin duda, pero juega otra liga. Es el servicio a contracorriente, alimentado por el caos y la inmediatez de X (antes Twitter). No es la herramienta que está en boca de todos en la oficina, pero ha capturado a ese nicho que busca algo distinto, casi con un punto de rebeldía frente a la asepsia corporativa de Sam Altman.
⚙️ Claude para los pros
Y, finalmente, el dato que más me gusta tiene que ver con Claude. Tiene menos usuarios, pero los que tiene pasan el triple de tiempo en la app (más de 30 minutos al día). Esto confirma algo que ya se sospechaba. Básicamente, Claude es la herramienta de los profesionales. ChatGPT se ha quedado como la IA de las masas, la generalista.
La IA se está normalizando. Ya no nos deslumbra cualquier cosa. OpenAI lleva una racha de desaciertos y promesas incumplidas (GPT-5 y los modelos siguientes han sido una decepción) que ha roto la magia. Ahora el mercado exige utilidad real, no fuegos artificiales.
El mercado se aplana no porque la gente deje la IA, sino porque los early adopters ya eligieron bando y el resto del mundo no necesita un chat para todo. La hegemonía se ha roto, y quizás eso sea lo mejor que le podía pasar al sector.
Por cierto, si te interesan las tendencias tecnológicas, que no se te escape esta:
¿Y tú? ¿Sigues fiel a ChatGPT o ya has migrado a pastos más verdes (o azules)? Te leo en los comentarios.
Gracias por leer La Palabra Clave,
Edgar.



