👋 Hola, aquí Edgar Otero.
Esta es mi newsletter en la que te cuento trucos y métodos para aplicar el minimalismo digital en tu vida y lograr un mejor equilibrio en el uso de la tecnología. Cada miércoles a las ☕️ 7:00 en tu correo.
Las aplicaciones móviles se han convertido en un auténtico agujero negro de atención. En lo personal, cada día que pasa, me cansan más. La inmensa mayoría no están diseñadas para ayudarte a resolver una tarea y salir, sino para retenerte en la pantalla el mayor tiempo posible.
Hay motivos de sobra para mandar a paseo a la gran mayoría. Pensándolo un poco, he encontrado cinco:
Diseño adictivo. Interfaces pensadas al milímetro para generar chutes de dopamina constantes.
Detección de patrones. ¿Te has fijado en que muchas apps te lanzan alertas justo al desbloquear el teléfono? No es casualidad, sino que de verdad saben cuándo estás disponible.
Notificaciones invasivas. El centro de notificaciones se convierte en un reguero constante de avisos que demandan tu atención y sepultan lo verdaderamente importante.
Tiempo perdido. Horas invertidas en configurar permisos, actualizar parches y gestionar opciones de apps prescindibles.
Privacidad. Cada app instalada es una vía más para recopilar telemetría de tus hábitos y ubicación. Cuantas menos, mejor.
Para romper con esto, aquí tienes el método en 4 pasos que me ha servido personalmente para identificar cuáles son realmente las apps de tu móvil que necesitas.
Paso 1: Busca todo lo que no necesitas en absoluto
Lo primero que debes hacer es un repaso honesto de la lista de apps de tu móvil. No tengas prisa, piénsalo bien. Ahora, te digo que no vas a necesitar mucho tiempo porque tú sabes muy bien qué apps no te hacen ninguna falta (y ningún bien, dicho sea de paso).
Yo aquí metería todas esas apps que instalaste para una gestión puntual, alquilar un patinete eléctrico o pedir comida una sola vez. Sin piedad, bórralas.
💡 Un consejito. Aplica una regla sencilla, a saber, que si no la has usado en los últimos siete días, va fuera.
Paso 2: Selecciona todas las apps que caben en el navegador
Redes sociales, foros, Reddit o Substack. Todo fuera de la pantalla de inicio y del móvil. Si quieres consultar algo, entra desde el navegador.
Sí, la experiencia web es más tosca y espartana, pero ese es el truco. Haciéndolo así, puedes ver lo necesario sin sufrir por ese globito rojo que tiene un 1 y que te incordia. Otra ventaja es que no saturas el centro de notificaciones y allí solo queda lo que de verdad importa.
💡 Un consejito. Al navegador también lo puedes mandar a tomar el viento. Usa el buscador de tu móvil para localizarlo y verás cómo reduces las veces que entras a él.
Paso 3: Todo aquello que debe quedarse en el ordenador
Herramientas de trabajo como Slack o Teams deben vivir en tu PC o Mac. No tienen por qué perseguirte en tu dispositivo, a menos que sean imprescindibles.
Lo mismo aplica a las gestiones financieras. Las apps de bancos se pueden quedar por comodidad, pero muchas aprovechan para colarte publicidad (ejem, BBVA). Si puedes revisarlo desde la web del ordenador, elimínalo del teléfono.
Con respecto a esto, yo uso mucho Revolut, que basa toda su experiencia en el móvil. Siendo así, se queda. Recuerda que cada uno debe evaluarse de forma honesta y realista.
Paso 4: Identifica tu stack imprescindible
¿Qué queda al final? Muy poco: correo (con un único cliente bien configurado), mensajería personal, fotos y calendario. En la práctica, es volver a la filosofía de un communicator clásico al estilo de las antiguas BlackBerry. Se trata de tener una herramienta útil, sobria y que vuelve al bolsillo en cuanto termina su trabajo.
💡 Un consejito. Si puedes optar por las apps nativas de tu teléfono, mejor. Yo uso un iPhone y las apps de Apple son con diferencia las que menos distracciones presentan. En la medida de lo posible uso Mail, Recordatorios y Calendario, por poner algunos ejemplos.
¿Cómo te ha ido seguir estos pasos? Cuéntame más abajo, que te leo.
La semana pasada hablaba de esto:
Si este artículo te ha dado una buena idea o te ha enseñado algo nuevo, compártelo con otros. También te espero en la zona de comentarios, porque tu opinión me interesa mucho. ¡Nos leemos la semana que viene!




