Es la hora de la hiperpersonalización. Google ya no busca en la web, busca en tu vida
La nueva función Personal Intelligence conecta el buscador con tu Gmail y tus Fotos. ¿Es una utilidad real o la excusa perfecta para minar datos a mansalva?
Hola,
Aquí Edgar Otero.
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La palabra clave de hoy es hiperpersonalización.
Google ha cruzado una línea que, me imagino, llevaba tiempo tanteando. Con su nueva función Personal Intelligence, el buscador deja de mirar solo hacia fuera, es decir, la web, para empezar a mirar hacia dentro, a saber, tu vida digital.
Puede que las promesas de Google resulten atractivas sobre el papel. Si eres suscriptor de sus planes de IA (me imagino que al final llegará a todos los usuarios), podrás conectar tu Gmail y Google Fotos al buscador.
¿El resultado? Si buscas “qué ropa llevar a mi viaje”, la IA sabrá adónde vuelas porque ha leído tu billete en el correo y qué estilo te gusta porque ha analizado tus selfies.
Te dirán que es opcional, que es privado y que es por facilitarte la vida. Pero permíteme que levante una ceja.
El problema de fondo es la confianza. Google tiene un historial complicado. Acaban de acordar pagar 68 millones de dólares para resolver una demanda por la privacidad, y la lista de críticas a Google por cómo manejan nuestros datos daría para escribir una enciclopedia (de hecho, el enlace lleva a la Wikipedia).
La cuestión no es solo si entrenan o no a su modelo con tus fotos de las vacaciones, sino si realmente necesitamos que una corporación sepa absolutamente todo de nosotros para ahorrarnos dos clics.
A mí, sinceramente, me genera una pereza inmensa. Y algo de rechazo.
La burbuja (im)perfecta
La hiperpersonalización que propone Google encierra otro riesgo más sutil. La búsqueda tradicional no era neutra, puesto que ya se basaba en algoritmos.
Sin embargo, te presentaba diez enlaces y tú navegabas. Ahora, la IA está diseñada para complacer. Si el algoritmo solo te muestra lo que encaja con tu historial, tus fotos y tus correos, acabamos en una burbuja donde la máquina nos da la razón como a los locos. Es muy fácil convencerte de algo cuando la respuesta está diseñada específicamente para ti.
Mi consejo es volver a lo básico
Ante la salvaje integración de la IA que practican las compañías, he hecho algunos cambios. Y es algo que le aconsejo a todo el que esté preocupado por esta deriva.
En este caso concreto, llevo un tiempo usando Startpage. Es un buscador que utiliza la API de Google, por lo que los resultados son igual de buenos, pero actúa como intermediario de privacidad: no hay rastreo, no hay historial y no hay una IA leyendo mis correos para venderme a saber qué.
Es una herramienta europea que me devuelve enlaces, no respuestas que no he pedido ni sugerencias inquietantemente precisas.
☝️ Como en el caso de los reproductores MP3, a veces, para avanzar, lo mejor es simplificar.
Como siempre, dime qué piensas. Te leo en los comentarios.
Gracias por leer La Palabra Clave,
Edgar.






